Alrededor del año
1850 los perros boyeros empezaron a ser utilizados por granjeros
suizos que elaboraban quesos, los perros tiraban de las carretas
cargadas con los cántaros de la leche… La raza no tenia un
nombre formal, y eran conocidos por sus marcas especificas, los
que tenían collares blancos eran llamados “acollarados”, los que
tenían estrellas en la cara se llamaban “estrellados” y los que tenían pequeñas manchas blancas en la cara eran llamados “Bari”
(ositos) y aquellos que tenían las marcas de color fuego encima
de los ojos se llamaban “vieraugli” que significa cuatro ojos…
Debido al trabajo
que hacían los perros boyeros, había una gran demanda de
ejemplares y hacia mediados del siglo XIX el centro de este
comercio se encontraba en “Durrbachler Gasthaus” y quizás por
ello la raza empezó a ser conocida por Durrbachler…

El mayor impacto de
la evolución de la raza se produjo en los primeros años del
siglo XX y fue gracias a los esfuerzos de Albert Heim un
profesor de geología considerado como el salvador y padre del Boyero de Berna… Su extensa investigación sobre las 4 razas
suizas le condujo al establecimiento de la “Fundación Albert
Heim” Que es hoy un popular centro de información sobre la
historia y características del Boyero de Berna